#MisDiscosFavoritos: la obra maestra de Led Zeppelin

El disco más vendido de la banda

Después de haber hecho un par de publicaciones de música suave, volvemos al Rock. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con el álbum más legendario de una de las bandas más icónicas de la historia de la música?

Gracias a la Beatlemania, decenas de agrupaciones de Rock, sobre todo inglesas, fueron conocidas a lo largo y ancho de todo el globo. Muchas de ellas lograron posicionar una o dos canciones en las carteleras, antes de desaparecer; sólo prevalecieron las que eran especiales, diferentes, las que aportaron algo nuevo y en verdad bueno, como The Rolling Stones o la legendaria agrupación Led Zeppelin. El grupo se formó en 1968 y estuvo conformada por integrantes de lujo: Jimmy Page, ex guitarrista de The Yardbirds, Robert Plant y John Bonham, ex miembros de The Band of Joy; y John Paul Jones un músico de sesión que era contratado por diferentes agrupaciones para grabar discos, entre ellas los Rolling Stones.

Muchas bandas de Rock van mejorando con el tiempo y sus miembros se van acoplando y perfeccionando su técnica y sus habilidades a lo largo de su carrera, pero Led Zeppelin es un caso atípico en el que cuatro músicos muy experimentados, a pesar de ser muy jóvenes, ya poseían el dominio pleno de sus instrumentos y sus habilidades. No es que no mejoraran con el tiempo, es que rozaban la perfección desde el inicio. El ritmo y la fuerza de Bonham, el registro vocal de Plant, la perfección de Jones y la magia de Page configuraron un verdadero Dream Team musical. Tras dos álbumes super exitosos, I y II y un tercer álbum no muy recibido, titulado de forma perezosa III, la agrupación se preparó para grabar el que a la postre sería su álbum más icónico. El sonido de su tercer disco era menos hard rock que los anteriores; utilizaron muchas guitarras acústicas y sonidos folk, lo cual no gustó ni a sus seguidores ni a la crítica. La potente y breve Immigrant Song y la balada Since I’ve Been Loving You fueron las dos canciones destacadas del disco. Así que para su cuarto álbum, Led Zeppelin volvió a su lado más duro. Y de qué manera.

Otra cosa que se le había criticado a la agrupación habían sido los nombres de los discos. Tildados de falta de imaginación, el cuarto álbum llevó ese juicio al extremo: no tiene título. Lo que parece ser el nombre del disco son cuatro símbolos extraños, cada uno representa a uno de los integrantes de la banda, cuyo misterioso mensaje provocó que el disco fuese conocido de muchas formas: Zoso, Runes, Four Symbols, Untitled o, en una muestra de ironía histórica, IV. Más pesado, más estridente y más Rock que el anterior, el inicio del disco es un back to back de lo mejor de la banda: Black Dog y Rock and Roll. Para el año de su lanzamiento, 1971, no existía MTV por lo que no hay un video promocional de los temas, pero acá les dejo una versión en vivo de la canción que abre el disco:

Las dos canciones mencionadas fueron los únicos sencillos promocionales del disco, junto a Misty Mountain Hop y Four sticks como B-Sides. Cuando un sencillo era lanzado al mercado, se grababa en un formato más pequeño que los discos de larga duración y como tenían dos lados, se dejaba en el lado A el sencillo y en el lado B una canción de apoyo al sencillo, como para mostrar un poco más de la banda. Estas canciones de apoyo eran los B-Sides.

Sin embargo, quedaron sin promocionar canciones que se convirtieron en clásicos de la banda como Going to California y la potentísima When The Levee Breaks, con su batería pesada y atronadora. En lo personal me gusta mucho The battle of evermore, una balada acústica inspirada en la batalla entre ingleses y escoceces en el siglo XV, con ecos de J.R.R Tolkien y el único tema en toda la carrera de la banda en la que se invitó a otro vocalista a grabar. El honor lo tuvo la cantante Sandy Denny, miembro de Fairport Convention, un grupo británico de Folk. Pero además de esas grandiosas canciones hubo otra, la más grande, que se convirtió en el sello de Led Zeppelin para la posteridad: Stairway to heaven. Acá la pueden escuchar mientras siguen leyendo el post:

Fue la canción que catapultó las ventas del disco y contiene el mejor solo de guitarra de todos los tiempos según los lectores de la revista Guitar World Magazine y la gente de Gibson, la famosa marca de guitarras. En la letra se menciona a una mujer en su lecho del muerte; no cree lo que ve, sin embargo, Dios le da una segunda oportunidad. Acusados de significados ocultos y mensajes subliminales, Robert Plant aclaró que el tema de la canción «es el comienzo de la primavera, cuando los pájaros hacen sus nidos, cuando empiezan la esperanza y el nuevo año». A pesar de sus ocho minutos de duración, es una canción frecuentemente solicitada en las emisoras de todo el mundo y su estilo in crescendo desde los acordes del inicio hasta la explosión final, es una de las transiciones más celebradas por la crítica y el público.

Led Zeppelin ha vendido más de 300 millones de discos en todo el mundo y es la segunda banda en la historia con mayor cantidad de álbumes que sobrepasan las diez millones de copias (superados sólo por The Beatles) con un total de cinco, entre ellos por supuesto, su disco más exitoso: IV. Ocho canciones, casi cuarenta y tres minutos de duración que muestran, quizás como ningún otro de sus discos, las distintas facetas musicales y de composición de una de las bandas de Rock más legendarias de todos los tiempos. Una banda y un disco que todos deberían escuchar. Y como para terminar de inducirlos a ello, les dejo el video de Rock n’ Roll, una de mis canciones favoritas del disco y de la banda. Que lo disfruten:

Reseñado por Cristian Caicedo

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